Ya no me puedo contestar un “¿yo que sé?” por fin entiendo que en tus redes yo caí. Por que te ví, te dejé entrar, cerré la puerta y te elegí. Siempre fue así nuestra historia, que funcione o no, que esté bien o mal, vivirlo con vos para mi es la gloria. Siempre fue así nuestro asunto, le falta de acá, le sobra de allá; retocándolo pero siempre juntos. Ya no le temo a ese cagón que habita en mi, ni a sus ataques de furia precoz, distingo excusa y resultado, y hoy elijo estar con vos. Ya no me encuentro figurando en el verás, por fin no debo mas que lo que va a venir. PAGO LOS PRECIOS DE TENERTE, DARTE AMOR Y SER FELIZ. En los momentos en los que quiero escapar de mi propia piel, vos sos mi doctor. Con tu panza y mi panza rozándose no hay poeta que no haga una cancion.